sábado, 25 de junio de 2011

C'est la vie.

Tanta ilusion, tanta garra, tantas noches en vela leyendo registros y mas registros -con la innegable ayuda del cafe- noches de trabajo matizadas mientras se veia en la pantalla o en los papeles fotografiados como se iba armando el rompecabezas de una familia; descubrimientos que hoy nos toman de sorpresa. Como que una viuda cincuentona todavia estaba en edad de merecer, merecer un segundo matrimonio, venir a cruzarse de un Hemisferio a otro en algo ya mas grande que una cascara de nuez, para encontrar no quizas el amor de su vida, pero si un compañero, alguien con quien llevar la vida adelante en nuevas tierras.

Asi, tambien, la vida da otras sorpresas menos gratas, hechos de gravedad, de importancia que no pueden dejarse a un lado y que es perentorio atender, aunque los papeles permanezcan fichados, guardados, las fotos almacenadas en un serivdor remoto o disco rigido.
C'est la vie.

A veces se avanza a todo trapo, a veces te pillan las tormentas que te destartalan la nave o te toma una calma mientras ruegas por vientos, el que sea, pero viento.
Aunque por las noches, desde el lugar donde estan guardadas las fichas del caso, parece venir un eco; hay quien jura que en la casa hay un fantasma; yo creo que son los lejanos ecos de personas ya idas que de alguna forma tratan de atraer mi atencion. Es la vida. Nos topamos con varios huracanes y ahora una calma que no es chicha. C'est la vie, mademoiselle Dionisia.

2 comentarios:

Nacida en África dijo...

Mis queridas: Yo creo más bien que son las voces del pasado que quieren hacerse oir para que se les pueda conocer y yo estaré encantada de conocerles "parce que c'est vrai, c'est la vie"

Brisas y besos.

Malena

fgiucich dijo...

Es el principio o el final de una historia? Todavía quedó pendiente otra, que fuimos desgranando en tardes de café, hace tiempo y allá lejos. Abrazos.

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