lunes, 7 de marzo de 2011

Cómo fue que Dionisia y José llegaron a nosotras

El paso de las semanas en noviembre, angustia al investigador.

Con diciembre llega el cierre del AGN (1). Una intenta capturar todo el material posible, para trabajar durante el verano. 

Así estaba yo aquel mediodía, las narices metidas en un gordo tomo de Colonia, cuando una de las empleadas jóvenes, que catalogaba, comenzó a comentar en voz alta el expediente que tenía entre manos. 

Había puesto la mano sobre la carátula y algo duro, que sobresalía como un globo sobre la vieja cartulina, tiró de su curiosidad.  Era una bala, partida, tal como había sido extraída de la cabeza de la víctima.   Eso la llevó a ojear. 

Y el caso, por apasionante, la hizo contar en voz alta, los párrafos que iba leyendo al azar. Los tres historiadores que estábamos por allí, y el resto de los empleados, quedamos magnetizados. Llegó el punto en que como si mirásemos una película en el momento de mayor suspenso, nadie se movía, los ojos fijos en la chica, ni un sonido recordaba las urgencias de nuestra actividad.

Cuando por fin pudimos respirar, conociendo apenas unos detalles, me dije:

- Este es un tema extraordinario para la revista que vamos a sacar.-

Pero daba para más que para un artículo. Entonces, le sugerí a Alejandra, en un impulso:
-           - Dejá el tema que investigás por el verano y, yo dejo el mío, dediquémonos a este caso.-

Y así fue.

Me falló el olfato, pensé que podríamos reconstruir con rapidez el caso. Como ya comentamos, no fue así.

Si lo enfrentábamos como novela, estaba prácticamente escrito. Otros, en nuestro lugar estarían cerrando el último capítulo. Pero, no somos así, estos personajes nos sedujeron de tal forma, que llegadas a marzo, estamos casi casi como comenzamos. Y es que debemos ser respetuosas de las personas que fueron.

La vocecita interior me dice que no llegaremos mucho más allá. Que con este material, tendremos que jugarnos en lo que escribamos.

En fin, esa es la castración del historiador.

Mañana comienzo a contarles la historia y como fuimos dando los pasos, para traer esas vidas del 1900 al hoy.



(1) AGN: Archivo General de la Nación 

La foto pertenece al AGN,  muestra la Avenida de Mayo en el año 1900

11 comentarios:

fgiucich dijo...

Aquí quedo a la espera!!! Abrazos.

Nacida en África dijo...

Mi querida Ana: Como dice Fernando, quedo a la espera. Pienso que resultará muy interesante.

Brisas y besos.

Malena

DULCE dijo...

Me uno a la espera!
Besos para las dos!
Dulce

almena dijo...

Qué apasionante investigar, bucear entre antiguos expedientes cargados de historia...

Saludos cordiales!

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Que lastima que nos chorearon la bala en las narices, justo cuando con el precio que tienen la estoy necesitando....

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Aunque si lo pienso, si... otros ya hubieran inventado de lo lindo, y estarian cerrando negocios en cuanto precio del librito, mientras yo ando arrastrandome entre las maquinas centenarias de buques a vapor, por un ducto que me lleva casi hasta la helice. Quizas el destino me dijo 'basta'-

Ana di Cesare dijo...

Mil gracias por la visita, Fernando

Ana di Cesare dijo...

Gracias también a vos, Nacida en África

Ana di Cesare dijo...

Si,Almena, es un trabajo que no para en sorpresas.

Ana di Cesare dijo...

Solamente uno dice "basta"
Nada ni nadie,puede poner impedir elvuelo de nuestra imaginación

Clarice Baricco dijo...

¡Oh! Muy interesante que me dejaron picado. Esperemos que se encuentre la verdad.

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